Es una nueva forma de desarrollo económico-social y cultural que supone otro vínculo de la sociedad con la naturaleza, ya que el deterioro ambiental no es una consecuencia ineludible de la actividad del género humano sino de algunos modelos de desarrollo.
 
No es una receta a aplicar sino un proceso de cambio que se basa en el interaccionar científico, tecnológico y educativo como base, para alcanzar niveles mayores de producción, conservando las características propias de cada sistema y la sustentabilidad de los mismos.
 
En el caso de la agricultura orgánica, ésta contribuye a un desarrollo sustentable ya que:
 
Protege la calidad de vida de las futuras generaciones
Previene la erosión de los suelos
Mantiene fuera de su plato a los productos químicos
Ayuda a los productores chicos
Protege la salud de los granjeros
Resguarda la calidad del agua
Preserva la energía
Elimina los monocultivos